007: De Reino Unido con Amor

La Reina, The Beatles y Harry Potter son sólo algunas de las cosas que se han convertido en íconos británicos. Por supuesto, una lista de íconos británicos no estaría completa si no incluimos a 007, el agente secreto más famoso a nivel mundial, gracias a la serie de películas que se han producido en los últimos 54 años.

Los 12 tomos de las novelas de Bond figuran entre las novelas más vendidas de todos los tiempos y en su paso a la pantalla grande Bond ha logrado resaltar en un mundo de películas de héroes de acción por romper el patrón y crear un estilo que se mantendría con el pasar de los años independientemente del actor que fuera la cara del personaje. Bond llegó para demostrarnos que ya no basta con vencer al malo ni quedarse con la chica, ahora la meta es hacerlo con estilo y pues, es precisamente el estilo la marca de James Bond.

Tanto en la obra de Ian Fleming como en las adaptaciones en el cine Bond es un agente secreto con muchas habilidades, sabe esquiar, es un maestro jugando cartas, juega golf y habla varios idiomas. Con más de una veintena de películas producidas en las últimas 5 décadas, 007 se ha convertido en la encarnación de la sofisticación, la violencia y el humor, independientemente del actor que lo interprete. El personaje ha superado con creces la prueba del tiempo, conservando intacto su atractivo para las diferentes generaciones. Para hacerlo, fue necesario adaptar las características del personaje de forma gradual según cambiaba la audiencia, vemos como en la era Craig se presenta un Bond mucho más real debido a que se muestra vulnerable, un Bond que contrasta muchísimo con el de sus predecesores. Esta evolución ha sido sin duda una de las razones por las que cada entrega de Bond sigue siendo exitosa hoy día, y es que, es precisamente esto lo que ha llevado a Bond a ser mucho más que un agente con gusto por los autos de lujo y las mujeres hermosas.

El éxito de Bond se ha convertido en objeto de análisis en los últimos años, investigaciones han indagado cada aspecto de las películas de 007 para dar con la fórmula de su éxito. Gadgets increíbles, autos de lujo, mujeres hermosas y villanos malvados son una parte importante del atractivo de Bond a lo largo del tiempo, pero, ¿de qué servirían estas cosas sin un personaje como Bond? Quizás su éxito se deba al ideal que representa, es un personaje fascinante que mezcla la violencia con ese humor tan característico de Reino Unido, es un personaje que ofrece una ventana de escape de la realidad para ir en una misión en la que lo único seguro es la adrenalina. Son muchos los aspectos que se pueden enumerar para tratar de descifrar su éxito, pero lo cierto es que con más de 50 años y dos docenas de películas a sus espaldas la leyenda de Bond sigue viva.